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EL Alcohol El alcohol se produce por la fermentación del almidón o azúcar que se encuentra en diversas frutas y granos. Las bebidas alcohólicas tienen diferentes cantidades de alcohol en ellas. La cerveza contiene generalmente 5% de alcohol, el vino de 12 a 15% de contenido de alcohol y los licores fuertes alrededor de 45% de alcohol. Los seres humanos han consumido bebidas alcohólicas desde tiempos prehistóricos. El descubrimiento del proceso de destilación durante el siglo XII hizo posible la fabricación de bebidas con un mayor contenido de alcohol (“licor fuerte”) que el obtenido únicamente mediante fermentación. El alcohol y la cafeína son las sustancias que se consumen en mayores cantidades en el mundo y NO es SOLAMENTE un problema de adultos. Se estima que el mes pasado, la mayoría de estudiantes de los últimos grados del bachillerato en los Estados Unidos han consumido una bebida alcohólica, a pesar de que en el país, la edad legal permitida para el consumo está entre los 18 a 21 años de edad. Aproximadamente el 20% de adolescentes se pueden calificar como “bebedores problema”, esto significa que alcanzan a embriagarse, tienen accidentes relacionados con el consumo de alcohol o tienen problemas con la ley, con familiares y amigos, problemas escolares o problemas con la pareja debido al alcohol. Hasta el 7% de los adolescentes se consideran alcohólicos o dependientes del alcohol, lo que significa que experimentan síntomas de abstinencia cuando tratan de dejar o disminuir la bebida y beben compulsivamente a pesar de las consecuencias negativas. El consumo de alcohol está influenciado principalmente por actitudes que se desarrollan durante la infancia y la adolescencia y que, por lo tanto, están relacionadas con las actitudes y comportamientos que adoptan los padres frente al consumo de licor, la influencia de compañeros, las influencias sociales y las relaciones familiares. Probablemente existe una predisposición genética a trastornos relacionados con el consumo de alcohol.     La Cocaina La cocaína es una droga estimulante y altamente adictiva. El polvo de clorhidrato de cocaína se puede inhalar o disolver en agua para inyectárselo. El crack es la cocaína que no ha sido neutralizada por un ácido para convertirse en clorhidrato de cocaína. Este tipo de cocaína viene en forma de cristales de roca que se pueden calentar y cuyos vapores se pueden fumar. El término “crack” se refiere al crujido que se oye cuando se calientan los cristales. No importa en qué forma consumió la cocaína o la frecuencia con qué lo hizo, el usuario de cocaína se expone a tener una emergencia cardiovascular o cerebrovascular aguda, como un ataque al corazón o una apoplejía (también conocida como embolia, derrame cerebral o trombosis en español o “stroke” en inglés), que pueden resultar en la muerte súbita. Las muertes relacionadas con la cocaína a menudo son el resultado de un paro cardiaco o una convulsión seguida de un paro respiratorio.   Los Esteroides Los esteroides anabólico- androgénicos son sustancias sintéticas, relacionadas con las hormonas sexuales masculinas. El término “anabólico” se refiere al crecimiento muscular que esas sustancias promueven, mientras que “androgénico” se refiere al aumento en las características sexuales masculinas. La palabra “esteroides” se refiere a la clase de droga. Estas drogas sólo se pueden obtener legalmente mediante prescripción médica y sirven para tratar afecciones que ocurren cuando el cuerpo produce una cantidad anormalmente baja de testosterona, como el retraso de la pubertad y algunas clases de impotencia. También se recetan como tratamiento para el desgaste corporal de los pacientes con SIDA y otras enfermedades que resultan en la pérdida de la masa muscular magra. Sin embargo, el abuso de los esteroides anabólicos puede causar problemas graves de salud, algunos de ellos irreversibles. Hoy en día, los atletas y otras personas abusan de los esteroides anabólicos para mejorar su rendimiento y su apariencia física. Los esteroides anabólicos se consumen por vía oral o se inyectan, típicamente en ciclos de semanas o meses (conocido como “uso cíclico”), en lugar de en forma continua. El uso cíclico conlleva tomar dosis múltiples de esteroides a lo largo de un período específico de tiempo, dejando de tomarlos por otro período para luego comenzar nuevamente. Además, los usuarios a menudo combinan varios tipos de esteroides para maximizar su eficacia al mismo tiempo que minimizan los efectos negativos (lo que se conoce como “amontonamiento”).
La Marihuana La marihuana es la droga ilícita de uso más difundido en los Estados Unidos. Es una mezcla café verdosa de flores, tallos, semillas y hojas secas y picadas de la planta del cáñamo canabis sativa, que generalmente se fuma en forma de cigarrillo (porros, canutos, churros o en inglés “joints”), o en pipa (“bong”). También se la fuma en “blunts”, que son puros o cigarros a los que se les saca el tabaco y se los rellena con marihuana, a menudo mezclada con otra droga. También se puede usar mezclada con la comida o como una infusión. Su forma más concentrada y resinosa se llama hachís y como líquido negro pegajoso se conoce como aceite de hachís. El humo de la marihuana tiene un olor pungente característico, que es usualmente agridulce. Hay innumerables términos callejeros para la marihuana incluyendo hierba, pasto, maría, en español, y pot, herb, weed, grass widow, ganja, y hash, en inglés, así como términos derivados de variedades de canabis con marcas registradas como, Northern Lights®, Fruity Juice®, Afgani #1®, y diversas variedades de Skunk. El químico activo principal en la marihuana es el delta-9-tetrahidrocanabinol (THC, por sus siglas en inglés). Las membranas de ciertas células nerviosas en el cerebro contienen receptores de proteína que captan el THC. Una vez que el THC se une al receptor, el TCH lanza una serie de reacciones celulares que llevan al “high” o euforia que los usuarios experimentan cuando fuman marihuana. Los Medicamentos  Los medicamentos de prescripción como los analgésicos, tranquilizantes, estimulantes y sedantes, son herramientas terapéuticas sumamente útiles pero en ocasiones los pacientes no los toman siguiendo las indicaciones, pudiendo volverse adictos. Los analgésicos hacen posible la cirugía y permiten que muchas personas con dolor crónico lleven una vida productiva. La mayoría de las personas que toman medicamentos de prescripción lo hacen responsablemente. Sin embargo, el uso inapropiado o no médico de estos medicamentos constituye un asunto de grave preocupación en el campo de la salud pública. El uso no médico de ciertos medicamentos de prescripción como los opioides, los depresores del sistema nervioso central (SNC) y los estimulantes, puede llevar a la adicción, caracterizada por la búsqueda y uso compulsivo de estos medicamentos. Los pacientes, los profesionales de la salud, y los farmacéuticos desempeñan un papel importante en la prevención del uso indebido y la adicción a los medicamentos de prescripción. Por ejemplo, cuando un médico receta un analgésico, un depresor del SNC o un estimulante, el paciente debe seguir cuidadosamente las instrucciones para su uso, aprender qué efectos puede tener, y determinar cualquier interacción potencial con otras medicinas. El paciente debe leer toda la información proporcionada por el farmacéutico. Los médicos y otros profesionales de la salud deben investigar si existe cualquier tipo de abuso de sustancias cuando toman el historial clínico de rutina, haciendo preguntas sobre qué medicamentos, con o sin prescripción, toma el paciente y por qué. Los profesionales de la salud deben notar cualquier aumento rápido en la cantidad de medicamento que el paciente necesita o si hay pedidos frecuentes para renovar la prescripción del medicamento antes del tiempo establecido en la misma, pues éstos podrían ser indicadores de abuso.   Las Drogas De Club La MDMA “éxtasis”, el Rohipnol, el GHB, y la ketamina son algunas de las drogas usadas por los adolescentes y adultos jóvenes que frecuentan los clubes nocturnos, bares, bacanales (fiestas “rave”), o las escenas “trance”. Los bacanales o “raves” y los eventos “trance” generalmente son bailes que duran la noche entera, y a menudo son realizados en almacenes o bodegas. Muchos de los que asisten a este tipo de eventos no usan drogas, pero los que sí las usan pueden sentirse atraídos a las drogas por su bajo precio en general y por el estímulo intoxicante que dicen intensifica la experiencia “rave” o “trance”. Sin embargo, los últimos estudios demuestran que se presentan cambios en áreas críticas del cerebro como resultado del uso de estas drogas. El GHB y el Rohipnol son drogas predominantemente depresoras del sistema nervioso central. Debido a que generalmente no tienen color, sabor ni olor, estas sustancias se pueden añadir a las bebidas de tal manera que las personas que las beben no detectan su presencia. Estas drogas surgieron hace pocos años como las drogas “para facilitar asaltos sexuales en las citas” (“date rape drugs”). Debido a la preocupación por su abuso, en octubre de 1996, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la “Ley para la Prevención y Penalización del Abuso Sexual Facilitado por Drogas”. Esta legislación incrementó las sanciones federales por el uso de cualquier sustancia controlada como ayuda en la ejecución de un asalto sexual.  Los Inhalantes  Los inhalantes son vapores químicos que se respiran y producen efectos psicoactivos (que alteran la mente). Una variedad de productos que se encuentran comúnmente en la casa y en el trabajo contienen sustancias que se pueden inhalar. Muchas personas no consideran estos productos, tales como los aerosoles de pinturas (pinturas pulverizadas), los pegamentos y los líquidos de limpieza, como drogas ya que nunca se crearon con la intención de que se usaran para obtener un efecto intoxicante. Sin embargo, los niños jóvenes y los adolescentes los pueden obtener fácilmente y son los que tienen más probabilidad de abusar de estas sustancias extremadamente tóxicas.  Los inhalantes se dividen en las siguientes categorías: Los disolventes industriales o caseros o los productos que contengan disolventes, incluyendo los removedores o disolventes de pinturas, los quitagrasas, los líquidos para lavado en seco, la gasolina y los pegamentos. Los disolventes para usos artísticos o de oficina, incluyendo los líquidos correctores, los líquidos de los marcadores con punta de fieltro, y los productos de limpieza de los contactos electrónicos. Los gases usados en productos caseros o comerciales, incluyendo los encendedores de butano y los tanques de gas propano, los aerosoles o dispensadores ('“whippets”) de crema batida y los gases refrigerantes. Los propelentes de aerosol caseros y los disolventes asociados con artículos como los aerosoles de pinturas, de pelo o desodorantes, y los de proteger las telas. Los gases anestésicos de uso médico, como el éter, el cloroformo, el halotano y el óxido nitroso (“gas hilarante”). Los nitritos alifáticos, incluyendo el nitrito de ciclohexilo, uno de los ingredientes de los desodorantes ambientales; el nitrito de amilo, usado para fines médicos y el nitrito de butilo (anteriormente usado para fabricar perfumes y anticongelantes), que ahora es una sustancia ilegal.
La Metanfetamina  La metanfetamina es una droga estimulante adictiva que activa vigorosamente ciertos sistemas del cerebro. Guarda una estrecha relación química con la anfetamina, pero sus efectos sobre el sistema nervioso central son mayores. Ambas drogas tienen usos terapéuticos limitados, principalmente en el tratamiento de la obesidad. La metanfetamina se elabora en laboratorios ilegales y tiene un alto potencial para el abuso y la adicción. El producto vendido en la calle se conoce por muchos nombres como “anfetas”, “meta” y “tiza” en español (“speed”, “meth” y “chalk” en inglés). El clorhidrato de metanfetamina consiste de pedazos de cristales transparentes parecidos al hielo, que se pueden inhalar fumándolos. En esta forma se conoce como “hielo”, “cristal” y “vidrio” en español (“ice”, “cristal”, “glass” y “tina” en inglés).     Los Alucinógenos  La LSD (dietilamida del ácido lisérgico) es una de las principales drogas en la categoría de los alucinógenos. Fue descubierta en 1938 y, entre las sustancias químicas que alteran el estado de ánimo, es una de las más potentes. Se fabrica a partir del ácido lisérgico, encontrado en el cornezuelo, un hongo que crece en el centeno y otros cereales. La LSD, comúnmente llamada “ácido”, se vende en la calle en tabletas, cápsulas y, a veces, en forma líquida. Es inodora, incolora y tiene un sabor ligeramente amargo. Suele consumirse por vía oral. Con frecuencia, se agrega la LSD a un papel absorbente, como el papel secante, que se divide en pequeños cuadrados decorados, cada uno de los cuales constituye una dosis. La Administración para el Control de Estupefacientes (DEA, por sus siglas en inglés“ reporta que las muestras de LSD que se obtienen hoy en día de fuentes ilícitas tienen una potencia que varía de 20 a 80 microgramos de LSD por dosis. Esto es mucho menos que las concentraciones reportadas durante la década de los 60 y comienzos de los 70, cuando la dosis por unidad variaba entre 100 y 200 microgramos o más.  El Tabaco  La nicotina es una de las drogas adictivas de mayor uso en los Estados Unidos. En el 2003, el 29.8 por ciento de la población estadounidense mayor de 12 años, es decir, 70.8 millones de personas, usó tabaco por lo menos una vez en el mes anterior al que se la entrevistó. Esta cifra incluye 3.6 millones de jóvenes entre 12 y 17 años. Dentro de este grupo de edad no hubo cambios estadísticamente significativos en las tasas de uso de los diferentes productos de tabaco en el mes anterior entre el 2002 y el 2003. Sin embargo, hubo disminuciones significativas en las tasas de uso en el año anterior y en la vida de cigarrillos entre el 2002 y el 2003. Además, la tasa de uso de cigarrillos en el mes anterior disminuyó en los adolescentes de 13 años. Los adultos jóvenes entre 18 y 25 años reportaron la tasa más alta de uso actual de cualquier tipo de producto de tabaco (44.8 por ciento). Desde comienzos del siglo XX, el hábito de fumar cigarrillos ha sido la forma más popular de consumir la nicotina. En 1989, el Cirujano General de los Estados Unidos publicó un informe en el que se determinó que los cigarrillos y otros productos de tabaco, como los puros o cigarros, el tabaco para pipa y el tabaco de mascar, son adictivos, siendo la nicotina la droga en el tabaco que causa dicha adicción. El informe también determinó que el tabaquismo era una de las principales causas de los accidentes cerebrovasculares y ocupaba el tercer lugar entre las principales causas de mortalidad en los Estados Unidos. Las estadísticas del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades indican que el uso del tabaco continúa siendo la principal causa evitable de mortalidad en los Estados Unidos, causando más de 440.000 muertes prematuras por año y resultando anualmente en más de $75 billones en costos médicos directos.
Drug Free Council                                   Jackson County, Indiana
  Los Medicamentos  Los medicamentos de prescripción como  los analgésicos, tranquilizantes, estimulantes y sedantes, son  herramientas terapéuticas sumamente útiles pero en ocasiones los pacientes no los toman siguiendo las indicaciones, pudiendo volverse adictos. Los analgésicos hacen posible la cirugía y permiten que muchas personas con dolor crónico lleven una vida productiva. La mayoría de las personas que toman medicamentos de prescripción lo hacen responsablemente. Sin embargo, el uso inapropiado o no médico de estos medicamentos constituye un asunto de grave preocupación en el campo de la salud pública. El uso no médico de ciertos medicamentos de prescripción como los opioides, los depresores del sistema nervioso central (SNC) y los estimulantes, puede llevar a la adicción, caracterizada por la búsqueda y uso compulsivo de estos medicamentos. Los pacientes, los profesionales de la salud, y los farmacéuticos desempeñan un papel importante en la prevención del uso indebido y la adicción a los medicamentos de prescripción. Por ejemplo, cuando un médico receta un analgésico, un depresor del SNC o un estimulante, el paciente debe seguir cuidadosamente las instrucciones para su uso, aprender qué efectos puede tener, y determinar cualquier interacción potencial con otras medicinas. El paciente debe leer toda la información proporcionada por el farmacéutico. Los médicos y otros profesionales de la salud deben investigar si existe cualquier tipo de abuso de sustancias cuando t oman el historial clínico de rutina, haciendo preguntas sobre qué medicamentos, con o sin prescripción, toma el paciente y por qué. Los profesionales de la salud deben notar cualquier aumento rápido en la cantidad de medicamento que el paciente necesita o si hay pedidos frecuentes para renovar la prescripción del medicamento antes del tiempo establecido en la misma, pues éstos podrían ser indicadores de abuso.
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